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Teléfono móvil con la red social Instagram abierta en pantalla

EMPRENDEDORES, PYMES Y REDES SOCIALES: MANUAL BÁSICO DE INSTRUCCIONES (y II)

En la primera entrega de este artículo, publicada la semana pasada, os ofrecimos una introducción sobre la importancia de las redes sociales para las pequeñas y medianas empresas, y la manera en que estas pueden utilizar plataformas como Facebook, Twitter, Instagram o LinkedIn a la hora de conectar con clientes o informar sobre las características de sus productos y servicios.

Ya vimos que no es necesario tener un perfil en cada red social, sino solo en aquellas que más nos interesen en función de la naturaleza de nuestro negocio. También hablamos de objetivos, ya que la estrategia debe adaptarse a los mismos (no es lo mismo buscar un incremento de ventas que crear imagen de marca). Finalmente, comentamos la necesidad de medir la inversión (en tiempo o dinero) que nuestra presencia digital conllevará para las cuentas de la empresa.

Para esta segunda y última entrega, en cambio, os vamos a desgranar las principales ventajas e inconvenientes que os puede deparar la gestión de vuestras redes sociales. Son muchos los puntos a favor y pocos los que podrían significar un perjuicio, pero todos ellos deben ser analizados y estudiados antes de que procedamos a implantar nuestra estrategia digital.

Ventajas

1. Dar a conocer tu marca
No te vas a convertir en Nike o Apple de la noche a la mañana, pero poco a poco, sin prisa pero sin pausa, comenzarás a ganar seguidores, likes y comentarios de clientes satisfechos que, a su vez, atraerán a potenciales clientes interesados en lo que tu negocio pueda ofrecer. Cuanto mayor sea la comunidad de personas alrededor de tu marca, mayores serán las posibilidades de éxito de tu proyecto empresarial.

2. Escuchar a tus clientes
Tanto si son mensajes de elogios como sugerencias o críticas negativas, tú tarea será siempre la misma: interactuar lo más rápido posible y responder al cliente. Recuerda que detrás de ese mensaje hay una persona, y siempre habrá un motivo por el que esa persona se ha tomado el tiempo y la molestia de ponerse en contacto contigo. Agradece los halagos, considera los consejos de mejora y ofrece soluciones a los clientes que no hayan quedado satisfechos con tu producto o servicio.

3. Conocer a tus competidores
Aprovechando que todos estamos subidos en el mismo barco, no tengas reparos en echar un vistazo a las estrategias de comunicación implementadas por tus competidores. Observa, analiza y quédate con ideas interesantes que luego puedas adaptar a tu negocio. Copiar no es malo en sí mismo, pero no te hará original ni te ayudará a diferenciarte del resto. Trata de ser auténtico y encontrar una voz propia para tu negocio.

4. Mejorar la reputación de tu negocio
Es un trabajo de hormiguita y bastante sacrificado, pero altamente valioso: consiste en crear y compartir contenidos relevantes para tus clientes, los cuales pasarán a valorarte no solo por tu producto servicio, sino también por las informaciones prácticas y útiles que difundas a través de tus redes sociales. Pueden ser vídeos, infografías o un blog con artículos interesantes, lo que además te permitiría atraer visitantes hacia tu página web.

5. Vender más
No tiene que ser obligatoriamente el objetivo más importante de tu estrategia de comunicación digital, pero tampoco querrás ser esa empresa súper conocida que tuvo que cerrar porque no vendía un colín. Las redes sociales te ayudarán a ampliar el tamaño de tu público potencial, al que a su vez podrás informar sobre ofertas, promociones o las características que hacen único tu producto o servicio.

Inconvenientes

1. Riesgo de meter la pata
Un día te levantas con la originalidad subida, te vas directo a Twitter y publicas un comentario que a ti te parecía la mar de gracioso. Quince minutos después tienes una lluvia de comentarios que censuran tus palabras y cientos de personas que prometen boicotear tu negocio… No es más que un escenario hipotético, pero mejor no jugar con fuego: en las redes sociales, cautela y sentido común.

2. Trolls
Son personas que, por la razón que sea (muchas veces por una peligrosa combinación de aburrimiento y tiempo libre), se dedican a publicar mensajes negativos haciendo referencia a tu negocio, a tus productos, a tu servicio o incluso hacia las personas que trabajéis en la empresa. No existe unanimidad sobre la manera de lidiar con estos personajes: algunos expertos defienden que lo mejor es ignorarlos, mientras que otros señalan que debemos contestarles con respeto y educación para desmontar sus argumentos. Hagas lo que hagas, manéjate con pies de plomo, porque una mala salida de tono podría perjudicarte a ojos del resto de tus seguidores.

(Primera parte del artículo)

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