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Emprendedora en su taller

7 HABILIDADES IMPRESCINDIBLES PARA EMPRENDEDORES

¿Te suena el refrán “cada uno es de su padre y de su madre”? Pues en el mundo somos 7.300 millones de seres humanos y cada uno es de su padre y de su madre, tanto en lo personal como en lo profesional.

Todos nosotros, en base a nuestras experiencias vividas, reaccionaremos de una manera distinta a las situaciones con las que nos enfrentemos en la vida cotidiana. Sin duda, un reto mayúsculo para aquellos que se encuentren a cargo de la gestión de un grupo humano, independientemente de cuál sea su tamaño.

En el caso de los emprendedores, las habilidades interpersonales son un activo absolutamente necesario e irrenunciable. Quizás un día tengas cientos de empleados (¡sería una fantástica noticia!), pero lo normal es que tu negocio o pyme cuente con un equipo reducido donde las relaciones personales sean mucho más íntimas y cercanas.

Para que esas relaciones también sean exitosas y no te encuentres con empleados desmotivados o descontentos, echa un vistazo a este listado de 7 habilidades básicas que te serán de mucha ayuda para acercarte al éxito de tu proyecto de emprendimiento.

1.Empatía
Podríamos escribir mil palabras sobre la empatía, pero en el fondo se resume en nuestra capacidad para ponernos en la piel de la persona que tengamos enfrente. Recuerda que todos pasamos por momentos complicados que pueden afectar a nuestro rendimiento profesional, tú mismo incluido, y por eso es necesario que no hagas reproches a los empleados que hayan bajado un poco sus prestaciones debido a problemas de índole personal.

2. Motivación
Directamente ligada a la empatía y a la situación que describíamos en el párrafo anterior. Como líder y cabeza visible de tu negocio, una de tus tareas más importantes será mantener motivados a los miembros de tu equipo de trabajo. Tendrás que hacer un esfuerzo extra para que crean en tu proyecto y, al revés que ellos, tú no te podrás permitir malos momentos, sino que deberás actuar diariamente como la fuerza motora que empuje a los demás a dar lo mejor de sí mismos.

3. Liderazgo
Podría confundirse con la motivación, pero están lejos de ser conceptos sinónimos. Mientras que la motivación emana de nosotros e incide en los demás, el liderazgo es algo que te caracteriza y hace que los demás confíen en tu criterio y quieran seguir tus pasos. Se trata de un amplio mix donde tienen cabida tu capacidad para ser justo y ecuánime; tu habilidad para transmitir ideas de manera efectiva; la confianza con la que transmitas esas ideas; tu capacidad para encontrar soluciones a problemas de todo tipo, o tu iniciativa a la hora de tomar decisiones peliagudas.

4. Humildad
Hemos estado a punto de incluirla en las habilidades de un buen líder, pero es tan importante que finalmente le hemos dado su propio espacio en este listado. Y lo hemos hecho porque, ante todo, un buen líder debe ser humilde. Humilde para no colgarse medallas, por meritorio que haya sido su trabajo, y humilde cuando toque reconocer los errores cometidos. De hecho, nada te granjeará mayor respeto de las personas que trabajen a tu cargo, que a buen seguro agradecerán tu capacidad para levantar la mano y decir: “Lo siento, me he equivocado”.

5. Generosidad
¿Te acuerdas de tu primer trabajo? ¿Recuerdas lo perdido que estabas y cuánto te ayudó aquel empleado, mayor que tú y con mucha más experiencia, que te echó un cable en aquellas primeras semanas tan complicadas y estresantes? Bueno, pues ahora piensa en ese trabajador al que acabas de contratar y con el que te enfadas porque le cuesta pillar la dinámica de trabajo, y a continuación piensa en ese chaval que eras tú y al que tan bien le vino un poquito de apoyo. A buen entendedor…

6. Flexibilidad
Aquí conviene distinguir. Si un empleado te pide cambiar su horario de trabajo por motivos peregrinos, estarás en todo derecho de negarle el permiso y deberás recordarle su responsabilidad para con la empresa y sus compañeros. Muy distintas son las situaciones de fuerza mayor (accidentes domésticos, consultas médicas, conciliación de la vida personal y profesional, etc.), donde deberías dar las mayores facilidades posibles al trabajador para que pueda ausentarse de su puesto de trabajo.

7. Integrador
Hay personas que se adaptan con asombrosa naturalidad a un nuevo ambiente laboral, pero a muchas otras les ocurre justo lo contrario. Ya sea por timidez, retraimiento o cierta tendencia al aislamiento, siempre habrá un empleado al que deberás prestar mayor atención cuando se sume a tu equipo de trabajo. No se trata de que te conviertas en su sombra, pero nunca estará de más que te preocupes por presentarle a sus nuevos compañeros; informarle de sus tareas y resolver las dudas que puedan surgir, o darle confianza para que vaya asumiendo nuevas responsabilidades.